Bioconstrucción - Construcción Ecológica - Autoconstrucción

Los principios de la bioconstrucción consideran que debemos ser conscientes (y es nuestra responsabilidad para con las futuras generaciones) de que todo lo que un ser vivo realiza repercute en los demás, de tal manera que una acción nunca permanece aislada sino que provoca reacciones, tangibles o no, a mayor o menor plazo de tiempo, en todo lo que la rodea, extendiéndose su efecto del mismo modo que las ondas que provoca una piedra al caer en el agua. Así todas nuestras acciones son importantes, inciden en el resto de los seres y del planeta y repercuten mucho más allá de ellas mismas. Esta conciencia de que el planeta es nuestra casa y es nuestra responsabilidad cuidarlo, preservarlo y mantenerlo a él y a los seres que lo habitan en óptimas condiciones para producir Salud y Felicidad, debe irse trasluciendo en toda actividad humana.

La construcción ecológica, por tanto, es una forma de crear un hábitat respetando siempre el medio donde se realiza, y teniendo especial cuidado con todos y cada uno de los elementos de la naturaleza teniendo conciencia del lugar donde vivimos y además, aprovechar las cualidades y materiales que nos brinda la naturaleza para usarlas provechosamente. Lo podemos llamar construcción ecológica,  arquitectura sostenible o bioconstrucción. La idea es conseguir que se implante de una manera arraigada en nuestra sociedad para reducir el impacto ambiental que la construcción tiene en el medio ambiente.  La toma de conciencia sobre el entorno es lo que lleva a formular modelos o aplicación de técnicas de diseño bioclimático y procesos constructivos a favor de las arquitecturas de Tierra que evocan la presencia de los cuatro elementos de la naturaleza: tierra, aire, agua y fuego, en los procesos de la vida en justa proporción  donde si analizamos esta proporción para aproximarnos a la óptima, desde una perspectiva biológica, que considera la resonancia entre la arquitectura y sus moradores, se pondrían en valor estas arquitecturas de tierra, ya que en combinación con la piedra para los cimientos la madera para las techumbres, la arcilla cocida para cubiertas y las formas dadas a estos materiales, resuelven la armonía de estos elementos.

      La tierra, y su forma simbólica asociada, el círculo, han resuelto históricamente el fundamento de la arquitectura habitacional y ha llevado al ser humano a investigar y practicar con una gran variedad de materiales y técnicas constructivas. Millones de personas en el mundo, hoy en día, lo demuestran y viven en casas hechas por ellas mismas, utilizando piedras, tierra, fibras, madera, cal es decir, lo que el entorno inmediato ofrece, procurando el menor impacto medioambiental.

        La Autoconstrucción es posible: Atrévete. Construir tu propia casa es un viaje hacía ti mismo y profundizando descubrirás cómo quieres vivir.

    Algunos artesanos hemos decidido viajar hacia atrás para recuperar las técnicas artesanales de antaño, utilizando  y revalorizando los materiales locales y hoy en día la lista de materiales que podemos comprar en los almacenes cada vez se hace más pequeña. Os ofrecemos nuestra experiencia y conocimiento,  y así comprender porque Plinio y Vitruvio por citar algunos, maestros de la Arquitectura Vernacula en sus tratados no utilizaban las etiquetas Eco o Bio.